miércoles, 16 de noviembre de 2011

Volvamos a entendernos

Vuelvo a escribir por aquí porque me apetece y lo necesito. Advierto que esto será algo más personal, más cercano a mi día a día. No quiero centrarme y lo diré bruscamente en analizar el mejor gol de la jornada de la liga sueca. Palabras necias para una idea tan intensa, quiero hablar más de fútbol.

Eso me lleva a la base, a la cantera, a todas esas personas que en su diario tienen una gran parte de sus pensamientos en entrenar, sacar sonrisas a chavales, aprender con ellos y verlos crecer hasta que en alguna ocasión, lleguen a verles triunfar y sentirse parte de ese éxito. De esas personas, de esos futbolistas quiero hablar hoy.

Quizás todo ello se quede en un par de párrafos pero siento y compruebo en cada ocasión que tengo que es el auténtico sentido del fútbol. Aquel que me maravilla cada vez más a acercarme ansioso a la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios a disfrutar de las categorías inferiores del Sevilla al tener la oportunidad de retransmitir partidos para la televisión del club. Y lo disfruto como cualquiera de los que está en el terreno de juego.

Tranquilamente hablaremos de personas, de entrenadores, de jugadores, de preparadores físicos, recogepelotas: de ilusiones. Todos esos nombres llevan el mismo adjetivo y es el intento de periodista que creo representar llevo orgulloso detrás de tantos intentos por conseguir un trabajo digno y remunerado ese apellido clavado en mí.

Sólo quería volver a presentar este blog, lo que empezará a ser, lo que seguirá siendo. No deja de ser fútbol, no quedarán atrás debates de fútbol de primer nivel ni los mejores detalles, pero quiero empezar conmigo mismo desde la base porque creo que ahí es donde está la verdadera magia de este deporte.

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